Recuerdos de Gonzalo Collar (1981-82)

I. ATERRIZAJE FORZOSO.
Cuando llegamos los reclutas para incorporarnos a la compañía no teníamos ni idea de que éramos conejos. Viella es un pueblo pequeño, ya lo sabéis. Unas cuantas docenas de tíos pelusos y despistados pululando por el pueblo con sus grandes petates, como ovejas sin cencerro se notan ¡Toma que si se notan!. En seguida nos fuimos juntando: -¿Tú también vienes a hacer la mili en este pueblo? -Si. -Pues me han dicho que es muy jodido. -A mí también, pero no será para tanto ¿no? -Oye, mira, por ahí está el cuartel. Vamos a dar una vuelta, a ver cómo es… Vamos llegando … ¡Qué edificios..! ¿Y esos tíos que están ahí en la puerta? … parece que se levantan porque venimos nosotros ¿no? … ¡joder… salen más…! Estábamos viendo alucinados como unas figuras extrañas se precipitaban al callejón paralelo a la carretera profiriendo grandes voces mientras hacían unos gestos muy raros, pero que muy, muy raros. ¡Ondiá! ¿Todo este follón es porque llegamos nosotros? ¡Parece que sí! Aquellos tipos tenían un aspecto verdaderamente fiero, con sus uniformes raídos, sus gorras medio capadas, sus luengas barbas, y además proferían unos berridos espantosos: “Coneeeejossss venid aquiiiííí’… Coneeeejossss vaaaisss a moriiiiirr”…”Veniiid aquíííí coneeejooooossss … vaaaais a moooriiiiiirrrrr”. Mientras decían esto se quitaban las gorras y hacían ostentación de sus cabezas peladas. ¡Joder qué pinta tienen, con esos cocos lisos y las barbas tan largas! Se me han quitado las ganas de entrar …. vámonos a algún sitio tranquilo a tomarnos algo. Lo que habíamos visto nos estaba haciendo considerar la gravedad de la situación. No había dónde ir. Nuestra suerte estaba echada. Adaptarse o morir… ¡como coneeeejooossss …! Aaaaaaaaaaaaaaaa………

II. ¡SOMOS CONEJOS!
Chico, se está haciendo la hora de meterse ahí dentro. Vamos a tener que ir, no hay más remedio. Mejor nos metemos a la vez que todos esos. Así, si entramos a mogollón nos putearán menos. En el grupo al que nos unimos había un señor muy alto y con gafas que decía que le habían destinado a la compañía porque era muy aficionado a la montaña y su sueño era marcharse en una expedicion para el Himalaya. El  hombre nos iba contando sus peripecias mientras nos dirigíamos al cuartel. ¡Glup! Ya estamos aquí dentro… qué raro es todo … Por supuesto que nos recibieron como se recibe a los conejos. ¡A ver, conejos, formad aquí! ¡Conejo más deprisa! ¡Conejo saluda a la llaga! ¿(!)? ¿Queee…? ¡Que muestres respeto a la llaga y la saludes! … ¡Oye conejo … no serás tú el que ha estado en el Himalaya … porque nos han dicho que hay uno muy alto y con gafas que ha estado en el Himalaya …-Eeeee …. noooo …. yo no soy …. será otro … -!Cuando te dirijas a la llaga ponte firme conejo! ¡Venga, detrás de mí …! Y allá fuimos, como conejos, y allá empezó todo.

III. CAMINO DEL HIMALAYA.
El del Himalaya es un buen tipo.  Es verdad que era muy buen escalador. En alguna ocasión lo ví salir de sitios jodidos, donde otros se habían agobiado antes, con un desparpajo increíble, como si estuviese haciendo los deberes del cole. Además sabía lo que era una diaclasa, que es lo más de lo más que se puede saber. Por tanto, su solvencia como montañero quedó más que acreditada. Además tuvo la terrible responsabilidad de ejercer de cornetín. Durante una de sus últimas guardias, alguien intentó pasar por las cadenas, donde él estaba de puesto. Según su relato, invitó a aquel señor a dar la vuelta y a no volver a pasar más por allí … “Por aquí no vas a pasar, cacho caaabróooon, y como te vuelva a ver acercarte por aquí te meto un viaje que vas a tener que ir a buscar los sesos a Betren!” ¡Gran tipo! Conservo un recuerdo estupendo de él.  Un sexto sentido me dice que nos vamos a saludar muy pronto, así que va a recibir el abrazo que le mando desde aqui.

IV. CADENAS.
En las cadenas que limitaban con la carretera estaba el puesto de guardia más peculiar. Tenía el inconveniente de que no había donde meterse en caso de temporal. Sólo teníamos un refugio, por llamarlo de alguna manera, que consistía en un tronco vaciado donde sólo se podía estar de plantón y en equilibrio bastante precario. Creo que hay alguna foto por ahí. Salvo que la cosa se pusiese muy cruda, no merecía la pena meterse allí. Por otro lado, casi siempre había algo que hacer: dar paso a alguna furgoneta de suministros, estar pendiente del tráfico cuando salía la tropa … además veías pasar a los turistas por la calle. Un lujo. Las cadenas se guardaban ferozmente y todos estábamos advertidos de que nadie podía cruzar por allí sin autorización y menos saltando la cadena. Así que nos lo tomábamos muy en serio. Un noche tranquila de guardia aparecieron dos personas por la carretera y vinieron derechos a donde yo estaba. Uno era un sargento y el otro un amigo que le acompañaba. El sargento pasó por donde debía, pero el otro señor, que seguramente no estaba advertido vino derecho hacia mí y se dispuso a traspasar la cadena. Os doy mi palabra de que no soy nada violento, todo lo contrario, pero en menos de un segundo el señor ese tenía el pistolete de mi fusil incrustado en el píloro. Abría la boca y decía aaaggghhhh mientras aleteaba como un pollo desplumado y me miraba como preguntando si había hecho algo para merecer aquel recibimiento. Todo eso lo hice instintivamente, a toda leche y sin pensar. Eran los efectos de la instrucción, seguro.

V. LA CANTINA.
Volvemos a los primeros momentos en el cuartel. Aquella primera tarde, los conejos ocupábamos una esquina de la cantina, arrinconados como conejos, mientras los veteranos venían hacia nosotros profiriendo grandes risotadas. ¡Conejo, ven aquí, que te vamos a hacer un interrogatorio, a ver si vales para estar en este cuartel! ¿No serás tú el que ha estado en el Himalaya? -No, que ese es otro. -¿Y por qué eres tan alto, conejo? ¿Te ha dado permiso la llaga para ser tan alto? -Pues no … no sé … -¡Aaaaa conejo!… entonces tú eres un púa … pues aquí no nos gustan los púas y vas a tener que tirarte la piltra…. ¡Vamos a ver, conejo! ¿Quién es más alto, el conejo o la llaga? -Pues el conejo, claro … -¿Cómo que el conejo?… ¡Así que eres un conejo pasota … pues aquí no nos gustan los pasotas…! Te vamos a dar otra oportunidad … ¡Vamos a ver, conejo, otra vez! ¿Quién es más alto, el conejo o la llaga? -Pues la llaga… ¡Aaaaaa, eso es mentiiiiraaaaa…. así que eres un conejo mentiroooosoooo …  pues aquí no nos gustan los mentirosos y vas a tener que terciar un banco y hacer paso ligeroooo! ¡Venga, conejo, tercia un banco y ponte a hacer paso ligero, deprisa, deprisa….! Menuda orgía. Allí estábamos media docena de conejos haciendo el idiota por la cantina, cada uno con su banco a cuestas.  Al día siguiente, la llaga había organizado un concurso de baile para divertirse. Lo que pasa es que sólo actuaban los conejos. El concurso lo ganó Baró, que bailó agarrado a una escoba y eso les hizo mucha gracia. Los demás nos tiramos la piltra.

VI. EL DESAYUNO.
El desayuno se entregaba en el patio de armas. Había que recoger un día café (sucedáneo laxante) y otro día chocolate (sucedáneo astringente, para compensar) en el cazo metálico de la cantimplora. Este cazo no tenía más asas que unas argollas por las que casi no se podía agarrar, de manera que las paredes del cazo te tocaban la mano, aunque fueses el tío más hábil del mundo. El liquido se sacaba de un perolo gigante que se colocaba en el suelo y venía siempre hirviendo. ¡Qué risa! Con la mano que te quedaba libre había que recoger un panecillo, un par de trozos de choricillo, un quesito, un trozo de mantequilla y un paquetillo de mermelada, así como dos o tres galletas. Los veteranos, que ya tenían mucha instrucción, eran muy celosos con la disciplina, así que siempre había dos o tres en la puerta de la cantina para recordarte que para entrar allí había que quitarse la gorra ¡Conejo, quítate la gorra! – ¡Joderrrr… que me estoy quemando! -¡Conejo, la gorra! … Al final aprendí a hacerlo, porque se puede. En mis tiempos en los que fui llaga legendaria pasé muy buenos ratos poniéndome en la puerta de la cantina y gritándole a mis conejos eso de ¡La gorra, conejo! ¡Quítate la gorra! Cuando me acuerdo, todavía se me cae la baba de gusto.

VII. VILLAVIEJA.
Villavieja era un cabo primero, como tienen que ser los cabos primeros. Era un tío muy marchoso y activo. Estaba todo el día dándonos órdenes. A los conejos nos traía fritos. Además echaba unas broncas que te cagabas y no tenía escrúpulos en poner arrestos. Algunos con muy mala leche le llamaban el subsargento. El caso es que para el 8 de diciembre teníamos unos días de relajo y asueto en la compañía con motivo de la patrona de infantería. Se había organizado una especie de representación teatral y Villavieja, al que le encantaban esas cosas era el gran preboste. De nuevo los actores eran todos conejos. Además, mi primero tenía previsto que yo fuese la estrella de aquella noche. -“Tú, conejo, tienes que salir disfrazado de Caperucita, y cuando venga el lobo, viene no sé quién y tú lo coges en brazos y luego te caes de culo… con lo largo que eres va a ser la descojonación…” El tío lo vivía como si lo estuviese viendo ya. Durante los ensayos echaba unas risotadas que daban miedo. El caso es que yo no estaba muy de acuerdo. ¿Dónde iba a quedar mi prestigio? La verdad que estaba en una situación muy jodida, pero que muy, muy jodida porque la fecha se acercaba y no tenía medio de escapar.  Mi proverbial buena suerte no me abandonó aquella vez tampoco. La divinidad competente me mandó un catarro de caballo, con fiebre y todo. Como durante las fiestas la exigencia era un poco menor, no me costó mucho convencer al médico de que me rebajase. Recuerdo vagamente cómo yo me hacía un ovillo en la cama y me subía las mantas hasta las orejas, calentito, mientras el primero Villavieja le armaba al médico un pollo de campeonato, con unos gritos que asustaban y se iban perdiendo poco a poco en la lejanía… Villavieja, tronco, si lees esto, espero que no quieras vengarte de mí. No me guardes rencor. De todas maneras, si me quieres trincar, vas a tener que sudar un rato. Todavía corro bastante… Un abrazo.

VIII. UNIFORMIDAD.
Viella tiene un paisaje verde, verde, verde. Sólo en invierno se vuelve algo gris, con las nevadas. Pero la primavera siempre vuelve. Recuerdo los prados donde se celebraban los desfiles solemnes delante del monolito. Y también los que había entre los campos de deportes y el límite norte. El año que estuve yo se extendió por allí la mierda del pozo de la mierda antes de la primera nevada.  Cuando el material se oreó un par de días, se organizó por allí un glorioso desfile de toda la compañia, con toda la banda, y luego se pasó severa revista de botas, como corresponde y como tiene que ser. No sé si fue a mala leche, creo que no. El caso es que con tanto abono, en cuanto salío un rayo de sol comenzaron a proliferar miles de florecitas amarillas (ranunculus repens). ¡Qué es esto! ¡Esas flores no son reglamentarias! ¡Los uniformes son verdes y los prados tienen que ser verdes! ¡A eso se le llama uniformidad y en la compañía tiene que haber uniformidad! Todavía recuerdo como estuvimos varias mañanas desplegados en guerrilla, docenas de tíos por el límite norte, con nuestras cabezas peladas y nuestras barbas legionarias cogiendo tiernas flores y metiéndolas en cajas, para después tirarlas por ahí.

IX. LA COCINA.
La cocina era un santuario. Cuando le cuento a algún amigo que la sede del retén estaba en la cocina y que allí se hacía un servicio de armas, con trinchas y todo no se lo creen. ¡Pistolos! Allí estaba todo muy bien organizado: los veteranos no hacían nada durante seis meses; los conejos fregaban durante seis meses, hasta que se hacían veteranos.  Tuvimos un brigada muy majo que se llamaba Mario. Venía de la Policía Militar y al hombre no le entraba en la cabeza aquella situación: “¡Cabo! ¿qué polla es esto? -también tenía esa manera de hablar- “los veteranos están tocándose los huevos mientras los nuevos friegan … esto no puede ser…!” -Pero mi brigada, es que en la compañía siempre ha sido así …” -“Y a mí qué polla me importa… aquí, mientras esté yo tienen que trabajar todos …!” Y así era mientras él estaba y medio segundo más. Ocurrió una vez que los conejos iban de culo. No sé que corcho había pasado, pero el caso es que tenían que terminar echando leches y estaban agobiados. Se me ocurrió coger un plato para meterlo en la fregadera y ayudar un poco … ¡qué majos eran mis conejos!   Me decían “por favor, Collar, no hagas nada. Tú eres una llaga y no tienes que hacer nada, que ya lo hacemos nosotros. Por favor, siéntate ahí, y descansa, que ya acabaremos cuando sea. ¡Genial! Eso es lo que quería oir. Me senté al lado de Corcovado, que había encontrado por ahí unas orejas de cerdo. Se las había puesto y estaba haciendo el payaso con ellas. Nos dolía la tripa de tanto reirnos. Una tarde memorable.

X. MITOS. (VALE POR HOY).
-Mito 1º. En el congelador del almacén hay un cuarto de vaca que lleva en el culo un sello de tinta azul que pone: República Argentina 1964.
-Mito 2º. Un cabo con bigote, que ya no me acuerdo como se llamaba, se las arregló para meter unos mulos en los dormitorios. Luego no podían bajarlos por las escaleras ni a tiros. Se supone que el asunto no trascendió porque el grueso de la compañía estaba de maniobras.

59 comentarios en “Recuerdos de Gonzalo Collar (1981-82)

  1. de eso me acuerdo
    lo subieron entre el cordobes y el cabo de madrid q era profe de gimnasia
    y como lo pusieron to de porqueria y el peste q echaba la nave joer
    q trabajo costo bajarlos
    jajajajaja q manera de reirse
    y a las cabras tambien la subieron pa dar las buenas noches jajajajaajajaj

  2. El mito 2º no es tal mito. Yo era quien estaba de imaginaria aquella noche. Juarez ( de Guardo, Palencia ), y otros metieron a los mulos en los dormitorios de la nave nueva. Los mulos subieron las escaleras con facilidad pero luego no se atrevían a bajar, tal vez porque los cascos resbalaban y los animales no se sentían seguros al no poder pisar en firme.
    Creo que hubo incluso una segunda ocasión en la que volvieron a subir a los mulos…

  3. hola soy del 81/2 estube en tarragona en la tercera conpañia estube de cornetin de ordenes del teniente coronel y el comandante valero, tanbiene stube en mas enrich y joe k mal lo pasamos, pero eso si una experiencia inlovidable x los buenos conpañeros k tube de la cual me gustaria ponerme en contacto con alguien si es asi x favor escrivirme en mi correo un abrazo abueletes

  4. Gallos ab Aquitanis Garumna flumen, a Belgis Matrona et Sequana dividit.
    Gomo se entere quien yo me sé, declara la catalanidad de toda la Península.

  5. Pues Gonzalo, tú sabes perfectamente que los visigodos, cuando fueron echados de esa tierra de bárbaros que eran Las Galias y se establecieron definitivamente en estas otras más cercanas al paraíso que son las Españas, dejaron de ser bárbaros y se civilizaron muchísimo (bueno, hay excepciones, como Leovigildo o Chindasvinto) y hasta se hicieron muy espirituales. De manera que yo a ti no te veo como a un bárbaro, sino más bien, como a ese santo de Amaranto del que hablas. Felicidades, pues.

  6. Hay un santo portugués
    que nunca causa quebranto:
    San Gonzalo de Amaranto.
    Es un santo como es,
    de la cabeza a los pies,
    de las sandalias al manto,
    y ha de decirse otro tanto
    del canto, el haz y en envés.

    ¡Gracias! ¡Venga ese abrazo!
    Hay otro San Gonzalo el 10 de enero. Algunas veces lo ponen en los calendarios y otras no.
    En cuanto a lo de estar dispuesto para la lucha, no hay más remedio, pues la vida es pelea, pelea, pelea …. de otra manera sería un aburrimiento. Ya sabes cómo somos de bárbaros los visigodos.

  7. Muy apreciado Gonzalo, no pensarás que vas a escaparte sin recibir mi felicitación en el día de tu santo. No sabía que tu nombre quiere decir “Totalmente dispuesto a la lucha” pero conociendote no me extraña.

    Un abrazo y ¡¡¡FELICIDADES!!!

  8. Hola Jose
    Lo primero enviarte un afectuoso saludo y darte la bienvenida, en este momento no consigo recordarte, supongo que en cuanto pongas alguna foto nos refrescara la memoria, puedes visitar mi pagina para ver si me recuerdas o a algunos de los que aparecen, parce ser que fuiste conejo mio, espero que disfrutes tanto como nosotros de los recuerdos que por aqui aparecen.
    Un abrazo muy fuerte

  9. Hola Compañeros. Es para mi todo un honor haber encontrado esta fántastica web. No se si os acordais de mi alguno soy José Carrillo, estuve con Matamala, Aquilino, Caño el roqueta dormia en mi camareta la Millán Astray. Por problemas fisicos pase a la Banda y ademas era el enlace del Capitán Artigas era uno de los mejores en tambor, recuerdo que al brigada Mario le gustaba mucho el tema de la banda. No se si os acordais alguno de mi reemplazo a Marin Carreño era nuestra llaga y bien temido por todos nosotros…Tambien recuerdo que un jugador del At. de Madrid (Ruiz) estuvo escasamente 1 semana. Posteriormente me recupere de mi lesión y ya pude hacer el cursillo de Ski etc. Recuérdo aún toda la tropa metida en esos camiones con destino a Vaqueira y todos los Skis (al principio Sancheski). Regularmente veo a Pacho el Furri. También vi en un par de ocasiones a Cornejo eran de mi sección, el mando de mi sección era el teniente Santamaria. En fin pienso asociarme para contribuir a esta magnifica idea y poder charlar y compartir momentos del pasado con todos vosotros.

    Un saludo

    1. José,

      por lo que dices debiste ser conejo mío, yo era cabo primero en la sección de santamaría. Yo no te recuerdo pero es normal, soy malísimo para los nombres. ¿Apareces en alguna foto? Si es así dimeló para intentar ubicarte.

      Bienvenido

  10. “MITOS” No era un cuarto de vaca ni lleva ningún sello. Era una vaca entera que “compro” el brigada Liñan a un payés estando muerta. De aquel animal se hicieron unos primeros guisos que ahuyentaron a la tropa del comedor, se deshicieron de ella , una por su poca aceptacion culinaria y otra por el hedor que despedia cuando se abría la puerta de la cámara.
    Lo del “sello” debe referirse a los ¿conejos? congelados en cajas rotuladas en chino donde solo se entendía la fecha. Unos bichos sin sabor a nada de una talla sospechosa y mas duros que los chuscos. Este también fue un plato que pese a la variedad de recetas que se hicieron no tubo gran éxito. Lo que si tubo bastante éxito fueron las judías con gusano, estas las estuvimos comiendo hasta que un día, a medio comer el Tte. Martinez se dio cuenta, soltando un firmes y informándonos de lo de la carne añadida involuntariamente, yo y muchos continuemos comiendo.
    Espero tener tiempo y que la memoria se me abra para trasladaros información. Un saludo amigos.

    1. Busca el libro en la página de la Quedada en Zaragoza (HOGAR DEL SOLDADO), en el comentario de Gonzalo Collar del 13 de junio a las 7:02 PM…

      Allí lo encuentras y lo lees de tirón… 😀 😀

      Un abrazo.

  11. Gonzalo despierta

    Nos tendremos que poner las pilas antes de septiembre, de momento del reemplazo solo somos De la Torre, tu y yo, aparte de los mandos, Fraguas que aparecio y puff, desaparece, a este paso nos sobrara la mitad de la carpa, podremos repetir paellla y veremos quien se bebe la inmensa cantidad de cervezas que la cuadrilla planifica.

    1. La cerveza si es menester, me la bebo yo, siempre estoy dispuesto a echar una mano al compañero, je je je.

  12. Este “roedor de asfalto”, podría coger el camión y hacer un transporte de palillos a la China, ¿péro será posible semejante individuo deslenguado?. Anda “pedazocachocosa”, leete despacito el mensaje de mi amigo “EL TARTAJA” (si no sabes quien es, estudias; y NI SE TE OCURRA LLAMARLE ASÍ), y te enteras quien es el cabo de la Torre.
    Tu lo que quieres es que te apunte en mi nómina de conejos predilectos, pero si no te avala el amigo Pino, NI LO SUEÑES.
    Saludos legionarios.

    1. Una cruz, una cruz, lo que tengo contigo es el calvario entero, ¿Por qué no eres claro y me llamas RATA DE ASFALTO directamente?. ¿Como voy a hacer un transporte de palillos a la china? ¿Que quieres, dejar sin árboles Europa entera? y otra cosa ¿Como paso el charco? el camión no flota colega. ja ja ja

      Respecto de quien es el cabo de la Torre, pues en Septiembre me lo cuentas tú personalmente (si te atreves) y dejas de encomendar faenas a otros, que ya estan licenciados. ¡Que te denuncio por abuso de autoridad! ¡eh! cuidadin, cuidadin. 🙂 🙂 🙂

      Por cierto. ¿En tú nómina se paga mucho? Por que si no me quedo con la que tengo del curro (apuntate esa, salao) y Pino no puede avalar a nadie pues no tiene credito, otra cosa es que le estes mandando “a balar” como los corderos ja ja ja (otra más para apuntarte) Por cierto, si no pillas los chistes que te los explique Gonzalo Collar “el Púa”

      Adios “mi cabo” (Se escucha un taconazo de fondo) ja ja ja (Me parto y me mondo compañero)

  13. De la Torreeeeeeeeeeeee
    Yo tengo tambien tres cahavales adolescentes y una casi nuera y aqui me tienes, al pie del cañon.
    Yo estoy en Alzira, pero con lo poco que te conectas si te envio un correo, cuando me contestes he ido y he vuelto 27 veces.
    Si yo digo que eres el mejor legionario, por algo es, haber quien tiene a estas alturas un conejo que le haga los recados.
    De lo de mejorar la sangre een Valencia ya se encargaron mis padres cuando se vinieron de Granada y naci yo. ” La modestia pa otros”
    Mi telefono es el 686477781 sera la unica forma que nos podamos ver antes de Septiembre, siempre y cuando tus hijas te lo permitan

  14. Pero Galvez, no te has dado cuenta todavía de que “lo que no puede ser, no puede ser y mucho menos si es imposible”. Crees que con TRES NIÑAS ADOLESCENTES, ¿me puedo permitir muchos lujos?, vastante que me puedo conectar de vez en cuando, y cuando lo hago, intento ponerme un poco al día. De hecho, no me había enterado de tu pregunta, que aprovecho para respondertela, “SI, VIVO EN GANDÍA DESDE HACE 18 AÑOS”, de hecho mis retoñas son de esta tierra, !alguien tenía que mejorar la sangre¡ (que no se mosquee ningún valenciano, es una broma que suelo soltar por aquí de vez en cuando).
    Por cierto, haz oidos sordos a cierto conejo que a la par de gordísimo, está tan cegato que no diferencia “MI JUVENTUD EXPERIMENTADA” con la “TEMPRANA ANCIANIDAD”, siendo está última, grave dolencia sensible de afectar a los ROEDORES DE ASFALTO. jejejejeje…..
    Si vienes por aquí, comunicamelo a mi correo electrónico (que como debe ser me abrió el mencionado enfermo, PARA ALGO TENÍAN QUE SERVIR LOS CONEJOS) jsdlatorre@gmail.com, y tendremos que exigir un trasvase urgente de cerveza desde otras cuencas, para mayor gloria nuestra y sufrimiento de muchos José Luises, Pinos y demás fauna que frecuenta estas montañas. Invitación que extiendo a todo esquiador escalador de Viella que en el Mundo haya habido.
    Saludos legionarios.

  15. Galvez, no te creas… está muy mayor. El ordenador se lo quitan las niñas, y los ratos para aprender están comprometidos con su santa. ¡quién le ha visto y quién le ve! Pepe, un abrazo (sin mariconadas, eh?)

  16. Hombre De La Torre

    Tu dices que despues de tantos años, yo digo que despues de tantos dias, por fin apareces, y para mas INRI no me contestas si efectivamente vives en Gandia, si no tienes ordenador, te lo compras, si no sabes, aprendes, como buena llaga eficiente.

    ¡¡ A ver si ponemos orden que para eso eres el mas legionario del reemplazo ¡¡

    Un abrazo

  17. Sr. Gálvez, encantado de poder saludarte después de tantísimos años. Tengo en algún recoveco de la memoria, un par de anécdotas tuyas. Espero que aparezcan para contarlas.
    Un fuerte abrazo legionario camarada.

  18. Hola compañeros llagas y muy “pùas”.Me llamo Enrique Fraguas,fui Cabo primero en el reemplazo 1981-82, compañero de fatigas, de Gonzalo, de la Torre, Galvez ( que alegria me dio cuando mellamo Galvez y me contò, la existencia de esta pagina, me hizo mucha ilusiòn).
    No se si Matamala estuvo en mi reemplazo.
    El Alferez Alba era el jefe de mi secciòn , guardo un buen recuerdo de todos.
    Para refrescar la memoria harè una composiciòn del momento:
    Como dice Gonzalo, llegamos en el mes de Agosto de 1981, veniamos del C.I.R. de San Clemente, de comer unos cuantos huevos fritos , de un bareto pròximo al cuartel.verdad Gonzalo.
    Muñiz, era el capitan, pues Artigas no me acuerdo ,si estaba en un curso.
    Los tenientes eran Martinez y Santamaria.Posteriormente Martinez , fue a otro destino, y vino Vivas, gran persona .
    El Alferez Alba, jefe de mi secciòn.
    Estaba el Subteniente Viejo.
    Un brigada que no recuerdo su nombre.Luego vino el Brigada Mario, muy entrañable.
    Otro brigada que estaba en la armeria.
    Los sargentos eran Anadòn, Benitez y Gregorio.

    Recuerdo, con cariño y nostalgia a:
    Las llagas, Gonzalo, Galvez , “Pola”, Juan Jesùs Navarro, Ramòn Negueruela, (cabo gastador), Corcobado, Barò, Un cabo primero asturiano,( no recuerdo el nombre) de la Torre, siempre con la boina muy ladeada,el cantinero, que era de Valencia, el cabo de cuadras, Claramunt, ” voz de trueno”, Pink Floid”, y en fin muchos mas que no recuerdo , sus nombres.
    La “marra” , la “Petri”, Hercules el perrazo atado pròximo al cuerpo de guardia, las truchas ……
    Las limpiezas de la madera, con una mezcla de aceite.
    Las cañas de chocolate, que vendian en la cantina.
    Todo esto me ha traido recuerdos, que tenia olvidados, en mi cabeza pero no en mi corazòn.
    Espero que nos veamos en persona, puede ser fenomenal, recordar los tiempos pasados ,con el pelo blanco, sin pelo o como estemos, con barriga sin ella,…
    Un afectuoso saludo a todos los veteranos que han pasado por esta Compañia.

  19. Hola Gonzalo y de la Torre
    No se si me recordareis, coincidimos en el reemaplazo 81/82, no os podeis imaginar la alegria que me he llevado al descubrir esta pagina, y el escalfrio que me ha dado al leer “CABO 1º VILLAVIEJA” , en breve ire subiendo algunas fotos que conservo y mantendremos el contacto.
    Gonzalo tu relato genial.
    Un abrazo

  20. Aquilino, ¿Núnca escuchastes eso de ¡A LA PUTA CARRERA!?.
    ¿Por qué has llegado tarde?. Me tiré 15 días en Rabanal del Camino, en octubre. Bajaba a Ponferrada cada dos días. Y estaba buscando un compañero de Viella para patear esos montes acompañado y despues darnos unos masajes de morapio del Bierzo, en el gaznate.
    Así que apuntate unas cuantas flexiones por tardón, que ya te las pagaré en zumo fermentado de uva negra, venenciado a la salud de Viella.
    Un saludo legionario, CONEJAZO.

  21. Je, je, je…. ya lo sé. Lo del Roqueta entra dentro del cachondeo general. No había nada mejor para depurar las tripas. El garganchón te lo dejaba “niquelao”.

  22. Amigo Gonzalo,lo cortes no quita lo valiente,Caño es un tio de p… madre,vino a Granollers a verme un año despues de licenciarnos,estuvo en mi casa un par de dias pero como no pudimos encontrar faena para el se fue otra vez a Madrid,despues ya no se nada mas de el(como me gustaria que encontrara esta pagina).Pero el roqueta le encantaba.Aquilino ¿todavia recuerdas los atracones?

  23. Vélez:
    Bienvenido. Si eras de mi reeemplazo o conejo mío te acordarás de Barrera, Tubilla y del cabo Negueruela , que también eran gastadores. Estoy deseando ver tus fotos, ya que yo no conservo más.

    Pino: Este Barrera es otro, de mi reemplazo. Lo puedes ver en alguna de las fotos de Matamala.

  24. Caño. Sí que me acuerdo de él. No sé quién le asoció con el vino Roqueta, porque es un tío muy majo. Hemos compartido pelotón, camareta, tienda, y hasta iglú y maldita-zanja-en la nieve.

  25. Aquilino:

    a) -Parece que ha habido un conflicto entre la realidad y mis recuerdos, ya que no logro fijarlos en mi mente. No olvides que la contradicción siempre ha sido el motor del mundo: El día y la noche, lo bueno y lo malo, la luz y la oscuridad, el agua y el fuego, el aire y la tierra, en definitiva, la lucha de contrarios. Son pues, tus recuerdos y los míos universos hasta hoy paralelos, mas no antagónicos, ya que al cabo del tiempo han llegado a converger gracias a la plasmación de los tuyos en este blog. Se ha producido entonces un fenómeno metafísico , ya que lo que no existía, o sea, mis recuerdos, se ven recreados y existen hoy gracias a tí.

    b)-¿Filosofar yo? ¿Desde cuando? No me lo creo, chico… sería otro.

  26. Aquilino, te recuerdo, fuiste llaga mía, igual que Botija y Caño. Pero a de La Barrera no le conociste, fue conejo mío. Un saludo, majete.

  27. Me agrada encontrarme con compañeros de fatigas, las llagas somos las llagas, soy el velez gastador en el 82, espero poder colgar algunos recuerdos, un abrazo a todos

  28. (82-83)Una alegria encontraros. De Collar si que me acuerdo.Collar me acuerdo de ti sobre todo las charlas que tenias de filosofia. No te situaba exactamente pero si que se que eras comparsa de algunos veteranos de mi camareta Barrera,Botija:
    Matamala cuando estabas en cocina nos poniamos moraos a comer Y Caño con el roqueta era feliz.Creo que poco a poco esto ira ampliandose. ¿ Sabe alguien donde anda Botija? Hoy dia.

    FELIZ NAVIDA 🙂

  29. Bienvenido, Aquilino. Pasa y acomódate. Estoy deseando ver las fotos que tienes con el primero de Pedro porque ahora mismo no me acuerdo de la pinta que tienes. Estuvimos de vecinos, ya que tu camareta y la mía estaban una al lado de la otra.
    Fui veterano tuyo, así que ya sabes que soy “un buen tipo”.
    Saludos espartanos.

  30. Collar el brigada Mario realmente fue nuestra salvacion en momentos.Buena descripcion pero nuestras yagas en general eran buenos tipos incluido Corcobado. Estabomos en el ejercito.
    Claro que el pobre Himalaya con sus botas de suela Vibran era un buen tipo.
    Los que no son buenos tipos son algunos enganchados a este Espacio para demostrar su facultades novelisticas;pero no es verdad que hicieran la mili en viella. Queridos intrusos: El que hizo la mili en viella sabe cosas que no pueden imaginar ciertos fabuladores que hay en estas paginas. Un saludo collar .Aquilino ( Del Bierzo)

  31. Jeeee, jeeeee, jeeeee ¿en vez de intentar sacarte yo no hacia nada porque estaba muerto de risa, no? Es que soy un poco cabroncete. Ya ves que todavía no he parado de reirme. Recuerdo que otro amigo se cayo en Baqueira en una zanja, pero resulta que abajo había agua. Cuanto más intentaba salir, más se mojaba. El caso es que estábamos un pelotón entero viéndolo, pero no podíamos hacer nada por él de la risa que nos dió verle allí metido, con los esquíes para arriba y la cabeza para abajo. El pobre decía -¡Pero sacadme de aquí,cabroooneeeeeees! ¡Jooodeeeer, que me estoooy mojaaando, cabrooooonesssss…!.

    Cuidado con la nieve fresca. Unos pistolos se fueron para abajo en la famosa diagonal de la Tuca (ese tramo interminable que siempre se hacía a toda leche y te dejaba la pierna derecha con un dolor que parecía que te traspasaban el corvejón.). Los pobres las pasaron canutas para salir de donde se quedaron. Hicieron un largo viaje cuesta abajo. En otra ocasión, un veterano mío se cayó en el Tubo Nere y se le llenó la boca de nieve, de tal manera que no tenía fuerza para echarla y las pasó muy putas porque se agobió, ya que estaba acelerado el pobre, y no le entraba suficiente aire por la nariz. ¡Uf! ¡Que mal rato!

    En cuanto a los ataques de risa, qué quieres que te cuente. En la mili he tenido alguno de los más grandes de mi vida. Había cerca de mi camareta un chaval que tenía una voz grave, pero grave, grave, grave, así que todos le llamaban Voz de Trueno. Voz de Trueno era un hombre tranquilo y desde luego el ritmo infernal de vida que llevábamos no era para él. Incluso hablaba de manera solemne y pausada, como si fuera un gigante mitológico. Una noche, después del toque de silencio, cuando ya estaba la luz apagada, alguien dijo una parida en voz alta, con el descojono correspondiente de todos. Las risas se fueron calmando poco a poco, como siempre. Pero ahí es cuando empezó la risa de Voz de Trueno, surgiendo de la oscuridad: ¡¡¡¡ JOOOO, JOOOOO, JO, JO, JOOOOOO…!!!!! Ya os podéis imaginar lo que pasó. Todo el mundo empezó a reirse otra vez, lo que provocó una nueva tronada de Voz de Trueno… así que nadie podía parar de reirse. ¡¡¡¡ JOOOO, JOOOOO, JO, JO, JOOOOOO…!!!!! Algunos tuvieron que salir de la nave en gallumbos porque no podían más. Voz de trueno, la llaga mitológica. No creo que hubiese ni uno solo de los que los que tuvimos el gusto de conocerlo que no lo apreciase. Un abrazo.

    Ya te darás cuenta de que a mí no se me puede provocar, porque me encantan las batallas.

  32. Buen,lo prometido es deuda.Norecuerdo la fecha pero debia ser finales de Marzo,estabamos de maniobras acampados en Valarties,frente a una casa que ahora es una casa de colonias,aquel dia salimos en direccion a la restanca,cuando llegamos a la cabaña y empieza la subida nos encontramos que los mulos no podian subir por la cantidad de nieve que habia,media vuelta y para otro lugar,bajamos un trecho y nos adentramos en el bosque,foqueando llegamos a una pala con la mala suerte que,a ver,CHINGUI?creo que le llamabamos asi,cayo y provoco un pequeño alud que se llevo al resto de la cia para abajo,parece mentira pero apenas dos palmos de nieve tiraron al suelo y mandaron para abajo a un monton de gente,cuando nos levantamos(otra vez abajo de todo)nadie tenia la gorr,mochilas esparcidas etc….. por suerte todo quedo en el susto.acabamos de subir a unas ruinas y comimos alli.
    Bajando,con Collar detras mio dandome animos,flexiona,echa el culo para atras,cuidado con el arbol………al final acabe clavado de espatulas y de morros al suelo,no habia manera de salir pues tanto tu como yo no parabamos de reir,tuvo que sacarme un compañero que venia detras ,sino todavia estamos alli riendonos.

  33. Matamala, recuerdo lo de las botas ¡Qué tío! Claro que recordamos a el bar López y a Ismael.
    Un abrazo, y vuelve pronto para traernos más recuerdos.

  34. Matamala: pues claro que soy yo. ¿Quién iba a ser sin no? ¡No sabes como me alegro de volver a encontarte! Si yo te enseñé a esquiar seguro que tienes una buena base. 🙂 Sólo he estado un par de veces en Viella desde que me licencié, y hace ya bastantes años de eso. Frecuento más la parte de Candanchú y también el valle de Ansó.

    Por cierto, esta página NO la has descubierto por casualidad, ya te irás dando cuenta.

  35. Bienvenido matamala, a esta (a partir de ahora) tu nueva casa,

    Espero que la visita sea agradable, disfruta de cada una de las página que hay, y deja que el espíritu de la Cia. te envuelva, aquí estas entre amigos y compañeros que recuerdan su paso por Viella como una de las más bonitas de sus vidas.

    Se de nuevo bienvenido….

  36. caramba,acabo de descubrir esta pagina y que enorme sorpresa,ademas de ser una pagina maravillosa si no recuerdo mal,COLLAR,tu eras COLLAR DURAN?me enseñaste a esquiar y tu PINO,de ti estoy seguro que tuviste problemas con el numero de tus botas san marco,yo te cambie las mias que eran nuevas(las unicas del numero 45)cuando me licencie,joder que recuerdos vienen a mi mente en estos momentos.Espero no equivocarme y que seais vosotros de verdad.Yo voy mucho por VIELLA(ahoraVIELHA)ya que sigo haciendo montaña,aparte tambien hago espeleologia y en el barranco de la Bargadera tenemos una sima que estamos explorando(de momento es la mas profunda de Cataluña con 565mts.y jamas dejo de ir a visitar a ISMAEL os acordais del bar LOPEZ?.
    El cuartel es ahora un parcking,no os podeis imaginar el cosquilleo que me entro la primera vez que aparque el coche en el patio de armas,en la puerta de la cantina,luego entrar y verlo todo abandonado,roto,dejado……
    Luego me voy aver a ISMAEL y charlamos largamente de aquellos maravillosos dias.

  37. Ante todo un saludo a todos, he leido el relato de Gonzalo Collar, yo no le recuerdo a Gonzalo pero dado que estuve entre el 80/81 yo debia ser una de sus “yagas”.

    Mi recuerdo es que continuaba la discliplina por lo que los uniformes no estarian muy deteriorados, las gorras seguro que capadas si…eso sin duda y respecto a que saldrian los veteranos del cuerpo de guardia llamando a los conejos, tambien supongo que no serián los gritos muy fuertes…por si acaso…pero llamarles para ofrecerles unas ricas zanahorias..seguro que tambien…

    Si es cierto que mis yagas eran mas ” impositivas” y que quizas fuimos los primeros en no obligar a nuestros conejos a hacer las tareas menos deseadas. Lo cual nos dejo en medio. De todas formas no tengo malos recueros de mis yagas, aunque supongo que en aquella epoca alguna cosa me haria poca gracia, pero bueno…tambien se sacan cosan positivas de ello

    Recuerdo el saludo, y se que con nostros dejo de hacerse, que se hacia cuando algun mando pasaba por la acera de enfrente, el brazo en alto…muy en alto..y girando el saludo. Tambien recuerdo la entrada a los bares y pedir “permiso para continuar”…jajaja..y si decia que no…media vuelta y alla calle. El chaqueton paraca…tambien creo que fuimos los ultimos en llevarlo.

    Evidentemente son mas recuerdos, mi intencion es ponerles por supuesto. De todas formas a Carlos, no creo que te conocí, la disciplina era fuerte y a nostros si nos llegaron tambien noticias de que con de la Barrera eran tanto o mas. Creo que era algo que se notaba, aún recuerdo cuando los pistolos venian para los cursos…les mandaban firmes y escuhabas y leve taconazo, claro para que queriamos mas nosotros… la contestacion era una gran palmada (recuerdo que en mi epoca se daba en la parte superior de la mano) y luego un taconazo que retumbaaba.

    Recuerdo un acto a los caidos..remangados…nieve…viento..un frio que pelaba…y al final ni desatar los botones podiamos….el caso es que nos poniamos gallitos en esa guisa cuando pasaban las mozas por la carretera y nos veian a traves de la ventana de la nave…nunca supe que pensaban, aunque en aquella epoca creia que dirian…vaya chicarrones…vete tu a saber que pensaban…jaja

    Bueno, espero poder aportaros unas fotos, tambien un articulo que escribi y se publico en una revista militar. De todas formas ha sido tan inesperado ver esta pagina que debo organizarme los recuerdos.

    Por cierto una idea, es posible que se pueda ir poniendo los nombres y epoca en la que estuvo cada uno, asi quizas, al menos yo, me centraria mas. Pues veo fotos en las que me parece recordar caras..pero…tanto tiempo.

    Bueno lo dicho, ya seguire. De mi epoca os digo algunos nombres: Tte. Marinez (creo) Sgtos Anadon, Benitez, Gregorio, Brigada Liñan, luego compañeros…Amores, Aguilar Zarzuelo, Palacin, Fraga (grandote), Farjas, Garcia Cairo, Garcia Per, Sala Mola, Ledesma Perez, Garcia Suarez(lubumba) y el Cadiz…no recuerdo su nombre, si que llegamos tarde como a las 4 de la madrugada …intentando entrar por cadenas….y nos pillo un teniente que no recuerdo su nombre pues acababa de llegar….resultado….mochila a la espalda..fusil al hombro…en medio del patio…un mes de calabozo…bueno como coincidio con las maniobras al montarto (creo que fue alli)…al final solo pique leña y quite hielo unos dias….
    Bueno , que si sigo me lio.. Un saludo a todos

    1. Hola cobo no se si te acuerdas de mi soy Juan del Toro de tu remplazo gran amigo de Emili Entero con el que estube de cabo cocina justo antes de empezar el curso de escaladade y de Aguilar, y me acabas de traer a la memoria a Amores, al grandullon de Fraga, Garcia Per, y otros muchos que no nombras pero me van viniendo al a memoria, he leido el relato de Gonzalo del que tampoco me acuerdo por el nombre, y otros comentarios sobre “putadas” que se gasyaban y que nos gastaron, la conssabida pregunta de “conejo como tienes el colchon puesto de invierno o de verano? y evidentemente, nunca lo teniamos bien puesto, resultado…piltra al suelo, y meternos dentrpo de la taquilla y echarnos monedas y teniamos que cantar la canción que pidiese la llaga, pero de todos los puteadores el más odiado y no lo hew visto comentar por nadie era un tal GOMIS creo que de Alicante si no recuerdo mal era Cabo de Oficinas (por eso era el más odiado, por que sin ser de tropa era al que mas le gustaba putear y su putada faborita era cuando venia de salida nocturna un “poco refrescado”, le daba igual verano que invierno lloviera o nevara, era sacar aun conejo y meterlo en el estanque que habia con peces de colores. os acordais?
      y tampoco habeis comentado pero nuestras llagas y nosotros inaguramos la nave nueva y dejamos de sufrir la rotura por congelacion de los radiadores de la nave vieja.
      bueno voy a parar porque me vienen tantos recuerdos, que parece que haga solo un año que estuvimos juntos pasando estas peripecias.
      habria que hacerle un monumento a quien o quienes hayan tenido la idea de crear no se como llamarlo hotel, pueblo, refugio de veteranos donde recordar las vivencias que cuando las hemos contado en nuestros lugares de residencia nos han tachado de fantasmas, exagerados y el comentario de “parece que solo hayais hecho vosotros la mili”.
      un saludo y hasta la proxima

  38. Bueno Pino, Jose Luis ya te ha hecho ver que el cuartel no era tan suave después del paso del tiempo… ( también he flexionado de taquilla a taquilla en sus techos, o con un machete debajo del cuello, he recibido guasaris, he tenido que comprar tabaco sin fumar… y las collejas con frontal incluido? Pero ya dije que intentaría no colgar más gamberradas que dan mala imagen a la Cía y si destacar la disciplina y dureza del medio y del acuartelamiento que eso la destacaba entre las otras y nos hacía ser los mejores. Un taconazo!!!

  39. Por cierto lo de funiles se refiere a que despues de levantar la veda del conejo se les entregaba el fusil y de conejo con fusil, pasaba a funil.
    En mi reemplazo tambien se uso el pozo la mierda con un chivato “reincidente” y creo ademas que fue auspiciado por el teniente Farré (por supuesto oficiosamente auspiciado).

    1. Yo en todo el tiempo q estuve enla cia. solo meti a un conejo en el pozo de la mierda.
      Recienllegados los gazapos, a los pocos dias les dan permiso a salir por el pueblo.
      Os recuerdo q saliamos de uniforme y con el orgullo d nuetra cia.
      Tb. sabreis que dos llagas hacian la patrulla de vigilancia militar.
      No permitiamos q nadie pusiera en duda algo de la cia. ERA SAGRADO
      Al conejo en question no se le ocurre otra cosa llevando 15 dias que montar un numero en el bar del paseo quenos daban esos bocatas de puta madre y a buen precio.
      La pareja de vigilancia le llama la atencion y no se le ocurre otra cosa al desgraciao que sacarle una navaja al jefe de a patrulla.
      Imaginaros la reaccion de los llagas.
      Lo llevaron a rastras a cuartel. Pasamos la retreta preceptiva. TODO CORRECTO.
      SGTO. de semana: XXXXXX
      nos dejo arreglarlo entre nosotros. POZO DE LA MIERDA Y AL GARONA EN FEBRERO.
      Alguien pensara, QE ANIMALES, pregunto hbiera sido mejor DENUNCIARLO???

  40. Perdonar la intromisión pero no puedo callar por mas tiempo.
    En el 85 la cosa no era ni tan rigida como Carlos, ni por supuesto tan degenerada como Pino.
    Mis veteranos solian acudir a nuestras camaretas a buscar conejos que limpiaran botas, hicieran camas o bien a por pasta de dientes o espuma de afeitar y cuchillas (el que se afeitaba, claro está). En el desayuno ( a nosotros ya nos lo servian dentro en el comedor) en la comida y en la cena (que era voluntaria) se servian primero los veteranos de una mesa, luego pasaba a la otra mesa y se servian los veteranos, volvia a la primera mesa y los conejos al poder, por último se servian los conejos de la segunda mesa,. Ni que decir tiene que de cada mesa se presentaban “voluntarios” dos conejos para recoger y limpiar.
    En orden de combate, curramos todos conejos y veteranos, en marcha y arrestados si había conejos arrestados no habia problemas y si no, se buscaban conejos por el cuartel para que curraran ellos por los veteranos, luego se le daba novedades al veterano y este a su vez, despues de comprobar que estaba todo correcto, se las daba al suboficial de semana.
    Las noches era coto privado de caza, los tres primeros meses, no había noche que en dos o tres ocasiones no nos tubiéramos que levantar a soportar alguna gamberrada de los veteranos, nos ponían a dar taconazos descalzos hasta que sonaran como con las botas, a flexionar por cualquier motivo o a recibir los famosos “Guasaris” (Pino, asi lo llamabamos nosotros) comprobaban que dormiamos sin calcetines y si a alguien pillaban con ellos lo metian en la ducha, con agua fria por supuesto o bien nos sacaban al patio de armas (nevado) a dar taconazos. (Por supuesto había una temporada de entre una semana y dos semanas hasta que se levantaba la veda del conejo que no se podía salir al pueblo ni entrar en la cantina, entre otras cosas)
    Hay una cosa que recuerdo y era que nada más llegar al cuartel cada veterano escogía un conejo para “su uso particular” el cual le enseñaba la vida del cuartel, a comportarse como un conejo y a ser llaga despues.
    .-Tú serás mi conejo, decían
    Solo habia dos reglas que no se podían infringir. 1º no tocar nunca la cara del conejo y 2º no humillar nunca a un conejo.
    Por supuesto los conejos teníamos otras dos reglas que debiamos cumplir a rajatabla. 1º no chivarse de un compañero (conejo o veterano) y 2º no robar nunca a otro compañero (conejo o veterano). El que infringiera cualquiera de estas dos simples normas… “Al pozo la mierda”.
    Amen de esto, había otras “bromas” (como a mi me gustaba llamarlas, por que por lo menos con mis bromas, acababamos todos riendonos, veteranos y conejos). Recuerdo una “broma” mia a un dos conejos aficionados del Barça (yo lo soy del Real Madid). Cierto día sentado yo en el trono ( en cuclillas sobre la letrina mas bien) entraron en el servicio estos dos conejos (no recuerdo sus nombres, pero si leen esto seguro que se acuerdan) y los escuchaba hablar del Barça:
    .- Conejos, (mientras reflexionaba en la letrina) ¿Os gusta el Fútbol?
    .- Si mi llaga
    .- ¿Y sois del Barça?
    .- Si mi llaga
    .- Pues como ando un poco extreñido ¡¡Hala, cantarme el Himno del Barça a ver si puedo soltar la tripa!! (pedonarme ser tan escatologíco pero ese fue el dialogo).
    Ni que decir tiene que despues nos reimos los tres.
    En fin que yo lo pasé muy bien y creo que mis conejos tambien conmigo.
    Un saludo.

  41. Collar, sensacional!

    ¿Puedo contribuir a los mitos?

    Uno no es tal: El pozo de la mierda se empleó en mi reemplazo

    Otro es que tiempos atrás se metía a funiles (doy fe que es como se acabó llamando a lso conejos) en taquillas que se tiraban escaleras abajo.

    Lo de tirar la piltra era moneda corriente a la vuelta de las salidas nocturas, cuya hora de regreso era “flexible” en el reloj, pero “inexorable” con los funiles.

    Sigue ilustrándonos con tus recuerdos (que son de todos nosotros).

    Saludos y taconazo legionario

    P.S.: ¿Donde están las fotos de Llach?

  42. Supongo que alguna razón habría para esa metamorfosis, quizás el resultado de una liberación largamente esperada pero te aseguro que en mi época, era tal el nivel de disciplina que si algo así se hubiera producido, no sé qué habría pasado.

    Os oigo hablar de uniformes raídos, gorras capadas…

    De soldados dando berridos y haciendo cosas que, de haber ocurrido en los tiempos de D. José de la Barrera, más de uno habría acabado fusilado al amanecer.

    Ya nos guardábamos muy mucho de llevar alguna prenda del uniforme con roto o mal remiendo, las prendas de cabeza podrían estar raídas por el uso pero pobre de aquel que hubiera osado portar una maltratada o manipulada en alguna forma…

    Y nadie se atrevía a hablar de ninguna manera que se pudiera considerar fuera de un nivel no ya civilizado, sino que nuestra actitud debía ser en todo momento educada y comedida…

    Os aseguro que el “SOLDADO DEMUESTRA SERLO”, se aplicaba en todas las facetas y momentos de nuestra vida militar…

    Posiblemente esa etapa de “represión” provocaría con el paso del tiempo, los “desmanes” que vosotros contáis…

    No se me ocurre otra explicación.

    Saludos legionarios, compañeros.

    1. Mira Carlos, La gorra mas jodida y mas capada fue q puedas imaginar la de Javier MONTES PANICERES, llegando incluso a q se la tiramos dentro de la caldera de las calefacciones. El se licencio antes que yo; intentaron por todos los medios cambiarsela NO HUBO MANERA, yo la herede y el Tte Martinez me arresto por ello. Me dieron una nueva NO HUBO MANERA. No tenia plastico, estaba despeluchaaaaaaaaa, negruzca y guagrra pero era la herencia de mi llaga y me daba igual. jajajaja

  43. Collar, enhorabuena, me parto leyendo tu “diario púa”. Y en efecto, amiguitos, así era la Cia en los primeros 80.
    Carlos, el retrato es fiel y nada exagerado. Los veteranos pelones con miradas furibundas y aullidos descompuestos acompañados de maldiciones y amenazas tremebundas es algo que difícilmente puede haber olvidado un conejo no preparado física o animicamente para grandes emociones.
    Un ejemplo claro estaba en las formaciones generales, especialmente en retreta. Si el cabo se retrasaba en dar novedades pues no le salían las cuentas, si las hileras y filas no estaban derechas, era indefectiblemente culpa del conejo. Aunque todo se debiese a que un par de llagas medianamente perjudicadas por un exceso de refresco habían decidido formar su particular retreta psicodélica, los conejos ya sabían lo que les tocaba:¡Conejos, mamones, esta noche vais a morir! La retreta era también el momento apropiado para que, arropados por el estruendo de la banda, alguna llaga decidiese aliviarse de aquella opresión que sentía desde la última fagina a base de repollo. No bien el gas tóxico había empezado a propagarse entre la formación, la imprecaciones eran del mismo tenor: “¡Quién se ha cagado? ¡Conejos, hijos de… vais a morir!”
    No sé en qué punto o reemplazo el ángel de la guarda de los conejos (San Funil Custodio)* decidió tomarse unas vacaciones dejando las puertas del cuartel abiertas a todos los cernícalos escogidos entre los más bellacos, ni en qué punto esa enfermedad propia del torrezno cerril fue extendiéndose a ritmo pasmoso. Pero me alegra saber que en tus tiempos los veteranos no insistían en remedar al cromagnon.
    Mi mismo reemplazo se vio afectado por el virus bruto, y reconozco que yo mismo hube de parecerme en más de una ocasión al retrato de Collar (aunque sin barbas). En realidad, no conocíamos una forma mejor para convencer a los conejos de que ahora les tocaba fregar a ellos, y no a la llaga. Sin embargo, en reglas generales creo que fuimos bastante más civilizados que las llagas de Collar, la pandemia bestiaja se suavizó con el tiempo, de manera que cuando Óscar y su quinta llegó a Viella, eso debía ser como la “Ciudad de los Muchachos” comparado con la época del hierro.
    Pero todo eso también es la Compañía, ¿no?
    *Si, ya sé que San Conill para los catalanes, pero creo que debió ser en esa misma época cuando en Viella se decidió que su auténtico nombre, en realidad, era Funil.

  44. Collar, muy bueno el relato si señor.
    En la cantina nosotros organizabamos “la juventud baila” programa que siguió a “Aplauso” de Jose Luis Urribarri, buenas juergas nos corriamos a costa de los conejos.
    Respecto de los mitos, el cuarto de vaca existió, nos lo comimos nosotros en el 85, Ja ja jajota, y los mulos, cada vez que venian pistolos de maniobras, le colabamos alguno en la nave, que luego no se como los sacaban por que nosotros estabamos durmendo como benditos ja ja ja.
    Un saludo y sigue, sigue, no pares, sigue, sigue

  45. Pues la disciplina no sé pero la locura me parece que la llevasteis a límites superiores a los de mi época…

    Buena descripción y con mucho sentido del humor…, me he reído un rato.

    No sé si esto mejorará el prestigio de la Compañía pero sigue con tus relatos…

    Saludos.

  46. Buenas descripciones. La que más me ha gustado, la de cocina. Es verdad, ya no me acordaba la de veces que habia estado allí limpiando, y tambien bebiendo leche fresca Copirineo de las bolsas de litro, os acordais?

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